Madre condenada a cadena perpetua por infanticidio en Nueva Zelanda
Una madre ha sido condenada a cadena perpetua en Nueva Zelanda tras matar a sus hijos y esconder sus cuerpos en maletas.

Madre condenada a cadena perpetua por infanticidio en Nueva Zelanda
Una madre de 45 años ha sido condenada a cadena perpetua en Nueva Zelanda tras asesinar a sus dos hijos, de 8 y 6 años, y esconder los cadáveres en maletas. El juicio tuvo lugar en septiembre de 2025 en el Tribunal Superior de Auckland, que declaró culpable a la mujer. El juez Geoffrey Venning fijó una pena mínima de 17 años sin posibilidad de libertad condicional. Este trágico caso llamó la atención del público en 2022, cuando una pareja descubrió las maletas que contenían los restos de los niños en una subasta de liquidación en Auckland. En ese momento, los niños ya llevaban muertos unos cuatro años.
Las maletas llevaban mucho tiempo en un almacén. Además de representar una tragedia profundamente humana, el caso plantea preguntas difíciles sobre las enfermedades mentales y su impacto en el comportamiento. La madre, originaria de Corea del Sur, admitió ante el tribunal que drogó a sus hijos tras la muerte de su marido por cáncer en 2017 y luego los mató. Después del crimen, voló a casa, pero fue arrestada unas semanas más tarde y finalmente extraditada a Nueva Zelanda.
Los problemas psicológicos como factor central
Durante el transcurso del proceso, el juez ordenó informes psiquiátricos adicionales ya que la salud mental del acusado se consideraba un aspecto clave del caso. Al dictar sentencia, el juez Venning explicó que la madre mató a sus hijos porque se sentía abrumada por la responsabilidad tras la muerte de su marido. Destacó que el jurado concluyó que la mujer tenía la intención de matar a sus hijos y era consciente de la incorrección moral de sus acciones.
El contexto de esos crímenes suele ser complejo. Según los expertos, el infanticidio es a menudo un acto de desesperación cometido por madres que luchan contra un estrés excesivo, dificultades económicas o enfermedades mentales. Los motivos de tales delitos pueden representar un espectro de problemas de salud mental, incluidas la depresión y la psicosis. En muchos casos, la falta de apoyo y el ocultamiento de los embarazos conducen a decisiones trágicas. Las madres migrantes pueden ser particularmente vulnerables ya que a menudo carecen de acceso a servicios médicos y se sienten solas y aisladas.
Dadas las terribles circunstancias, psicólogos y expertos piden a la sociedad que identifique los problemas sistémicos y ofrezca apoyo temprano para evitar tragedias similares en el futuro. El caso de esta madre neozelandesa de 45 años simboliza muchos problemas invisibles y no abordados que están más profundamente arraigados en la sociedad.
Para obtener más información sobre este difícil tema, incluidos los antecedentes psicológicos del infanticidio, consulte el informe de Espejo mencionado, así como un análisis más profundo de las causas del infanticidio en el sitio web de MDR.
Esta tragedia sugiere que es importante hablar abiertamente sobre el infanticidio y sus causas psicológicas para abordar la falta de atención y el estigma social.